"La calavera, a primera vista, evoca una imagen sombría y definitiva: la muerte. Sin embargo, este icónico fragmento óseo de lo que una vez fue vida, esconde un universo de significados mucho más ricos y complejos de lo que parece. A lo largo de la historia, en diversas culturas y expresiones artísticas, la calavera ha trascendido su mera representación de la mortalidad para convertirse en un potente símbolo de reflexión, advertencia, amor, renacimiento y hasta rebeldía. Su poder radica en su innegable humanidad; es el recordatorio más directo de nuestra propia existencia y su inevitable fin, pero también de la vida que una vez albergó" (https://www.metaforas.cl/craneos-con-metafora/).







